Dawn Patrol — El Palmar
Hay algo mágico en ser el primero en llegar al agua cuando todavía no ha salido el sol. Esta sesión de invierno en El Palmar fue una de esas mañanas que no se olvidan.
El swell de noroeste había entrado durante la noche y las previsiones apuntaban a un pico consistente al amanecer. Salí de casa con el neopreno ya puesto y la cámara protegida en la carcasa estanca. Vivir aquí tiene esa ventaja: en cinco minutos estás en el agua.
Cuando llegué al spot, el lineup estaba completamente vacío. Solo el sonido de las series rompiendo con una regularidad casi hipnótica. La luz fue apareciendo poco a poco — primero un tono violeta en el horizonte, después los naranjas y dorados que tiñeron cada labio de ola.
Estuve en el agua casi tres horas. El frío del invierno se olvida cuando estás ahí dentro, cazando el encuadre perfecto entre set y set. Los riders que fueron llegando encontraron olas limpias de metro y medio con paredes largas que permitían maniobras de sobra.
Este vídeo resume esa sesión: la calma antes de la primera serie, la explosión de energía cuando las olas empezaron a romper con fuerza, y esa luz de invierno que solo dura unos minutos pero que convierte cada fotograma en algo especial.